Los alimentos funcionales son aquellos que aportan beneficios para nuestra salud más allá de su valor nutritivo (energía y nutrientes). Ejemplos son la soya, avena, jugo de arándanos, ajo, té verde, tomate y vegetales crucíferos como brócoli, coliflor y repollo. Tal vez ha escuchado que la avena baja el colesterol o que el tomate reduce el riesgo de cáncer de próstata. La pregunta es….¿cuánto hay que consumir para obtener esos beneficios? Proteína de soya: 25 gramos diarios disminuyen el colesterol en la sangre. Avena integral: 3 gramos diarios de fibra soluble también reducen el colesterol. Jugo de arándanos (cranberry): 300 mililitros diarios disminuyen el riesgo de infecciones urinarias. Ajo: 600-900 miligramos (en forma de suplemento) o 1 diente diario disminuye el colesterol sanguíneo. Té verde: 4-6 tazas diarias reducen el riesgo de varios tipos de cáncer. Tomate fresco y tomate procesado (salsa, pasta): ½ taza diaria disminuye el riesgo de cáncer de próstata. Vegetales crucíferos: más de ½ taza diaria protege contra varios tipos de cáncer.